BRICS se vuelca a la IA y a un “intercambio de granos” mientras Rusia endurece su postura sobre sanciones—y Zelensky mira las conversaciones con Trump
El 8 de septiembre de 2026, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, detalló una agenda de BRICS que se centrará “especialmente en la IA”, y además subrayó la cooperación en transporte, energía, ciencia, salud y la interacción cultural. En el mismo bloque de declaraciones, Peskov sostuvo que las sanciones occidentales son “secundarias” para lograr un acuerdo sobre Ucrania, y recalcó que Rusia considera inaceptable el régimen sancionador. También añadió que Rusia trabajará con todos los países para fortalecer la seguridad alimentaria global y mencionó una iniciativa para crear un intercambio de granos, presentado como un “intercambio de granos de BRICS”. Peskov afirmó además que BRICS “no está dirigido contra nadie”, y lo describió como un mecanismo para servir a los intereses de sus miembros y a los Estados alineados con la ideología de la asociación. Estratégicamente, el conjunto apunta al intento de Rusia de reconvertir la presión geopolítica en dos vías paralelas: una vía diplomática orientada a un arreglo sobre Ucrania y una vía de tecnología y comercio destinada a institucionalizar la cooperación en BRICS. Al priorizar la IA y un intercambio de granos, Moscú busca atraer socios no occidentales con entregables económicos tangibles, lo que podría reducir el margen de maniobra de las sanciones al diversificar el acceso a mercados y los canales de pago. Al mismo tiempo, el encuadre de “sanciones secundarias” sugiere que Rusia quiere que las negociaciones traten las sanciones como un asunto posterior, no como un requisito previo, lo que puede endurecer la posición negociadora de Occidente. La actualización de Zelensky introduce una dinámica competitiva: Ucrania está dando un respaldo cauteloso a ideas asociadas a enviados de EE. UU. vinculados a Donald Trump, pero también se prepara para insistir en capacidades adicionales de misiles antibalísticos antes de una reunión que espera alrededor del 20 de septiembre. Las implicaciones para mercados y economía podrían ser relevantes, aunque los artículos sean principalmente diplomáticos. Una agenda de BRICS centrada en IA podría acelerar la demanda de cómputo, infraestructura de datos y “tuberías” de talento en IA en los Estados miembros, con efectos en cadena para semiconductores, servicios cloud y gasto en ciberseguridad dentro del ecosistema tecnológico no occidental. El concepto de “intercambio de granos de BRICS”, si se materializa, podría influir en los puntos de referencia de precios regionales y en la contratación logística, afectando potencialmente al trigo y a otros productos básicos mediante plazas de negociación y prácticas de liquidación alternativas. La postura de Rusia de que no busca la desdolarización, pero que aun así se adapta porque algunos países restringen el uso de sus monedas en el comercio, apunta a una fragmentación persistente en las vías de pago: esto sostiene la demanda de instrumentos de liquidación no dolarizados y eleva el riesgo de “basis” en FX para los contrapartes. En paralelo, el impulso de Ucrania por más misiles antibalísticos implica presión sostenida en compras de defensa, lo que puede aumentar la demanda de componentes de defensa antimisiles y de insumos industriales relacionados, afectando cadenas de suministro y primas de riesgo. Lo que conviene vigilar a continuación es si las iniciativas de BRICS pasan del mensaje a la ejecución, en especial en torno a la mecánica del intercambio de granos, la participación de miembros y las reglas de liquidación. En la vía de Ucrania, el detonante clave es la evolución de las “buenas ideas” vinculadas a enviados de EE. UU. y si la ventana de reunión del 20 de septiembre que anticipa Zelensky deriva en compromisos concretos sobre defensa aérea y antimisiles. Hay que monitorear cualquier cambio en el lenguaje del Kremlin: si pasa de “sanciones secundarias” a una secuenciación explícita, por ejemplo vinculando alivio sancionador a un alto el fuego por fases o a garantías de seguridad. También conviene observar señales sobre restricciones de canales de pago: si Rusia amplía “workarounds” para el uso de divisas o anuncia nuevos arreglos de liquidación, podría tensar o aliviar el estrés financiero en corredores comerciales específicos. Por último, verificar si los anuncios de cooperación en IA se traducen en financiación conjunta, marcos de gobernanza de datos o planes de compras que puedan afectar de forma material los flujos de inversión tecnológica.
Implicaciones Geopolíticas
- 01
Rusia usa BRICS para institucionalizar canales de tecnología y comercio que pueden diluir el efecto de las sanciones.
- 02
El encuadre del Kremlin de “sanciones secundarias” busca controlar la secuenciación de las negociaciones sobre Ucrania.
- 03
La participación de enviados vinculados a EE. UU. abre una ventana diplomática con plazos que puede influir en compras de defensa y en la postura en el terreno.
- 04
La infraestructura de seguridad alimentaria podría convertirse en una herramienta de influencia en el Sur Global.
Señales Clave
- —Detalles y gobernanza del propuesto intercambio de granos de BRICS.
- —Cualquier secuenciación explícita entre alivio sancionador y hitos del acuerdo sobre Ucrania.
- —Compromisos confirmados sobre capacidades adicionales de misiles antibalísticos hacia finales de septiembre.
- —Señales de ampliación de “workarounds” de liquidación no dolarizada o con divisas restringidas.
Temas y Palabras Clave
Inteligencia Relacionada
Acceso Completo
Desbloquea el Acceso Completo de Inteligencia
Alertas en tiempo real, evaluaciones detalladas de amenazas, redes de entidades, correlaciones de mercado, briefings con IA y mapas interactivos.